Tú a Cuenca y yo a Ponferrada

Cuando la ciudad en que vivimos se nos queda, lésbicamente hablando, rematadamente pequeña, el siguiente paso es abrir horizontes y buscar alguien más allá de nuestra pequeña frontera provincial.

En un primer momento, puede parecer una idea brillante, sin agobios, sin presiones, sin dramas… solo la cita mensual para el polvete y los arrumacos de turno, y cero discusiones porque no  hay tiempo que perder (es como un vis a vis). Pero hay un pequeño detalle que no pasó por nuestra cabeza: EL MÓVIL. Lo pongo así, en mayúsculas, para ilustrar las dimensiones del problema al que nos ha llevado, arrastradas por la emoción, este lapsus.

Al principio todo es muy bonito pero en seguida comenzamos a recibir todo tipo de mensajes y llamadas a deshora, controlando cada movimiento, donde un paso en falso puede desembocar en una discusión de 3 horas por teléfono, ¡y pobre de tí si te quedas sin batería! Tendrás que buscar un ordenador en seguida, conectarte al MSN donde encontrarás que te ha llegado un mensaje mientras estabas sin conexión:

ME HAS COLGADO!!!!!!!!!!!!!!

No quiero ni pensar con los tiempos que corren de facebooks y geolocalizaciones, lo que tiene que ser que tu querida novia de la provincia (que, por si fuera poco, está en paro y dedica a estos menesteres todo su tiempo libre), pueda saber dónde estás en cada momento y reprenderte por ello.

Conclusión: Las relaciones interprovinciales perjudican seriamente la salud y despiertan la bollera dramática y celosa que llevamos dentro.

Gracias a Lidia por el tema.

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12 comentarios en “Tú a Cuenca y yo a Ponferrada

  1. Coño, hace tiempo que no te leía y ahora veo “gracias a Lidia por el tema” jajajaja.
    Madre mía, ¿cuál es mi cámara? gracias a fuckingmadrid por este oscar… ah, no, que no era eso… jejej
    Payasadas aparte, gracias por la mención :)
    Me ha encantado el post, y el que va sobre fb también XD

  2. Y ya con el wsapp maravilloso que te pone la hora a la que lo miraste por ultima vez.. Tenemos bastante.

    Me ha recordado a mi primera relación lesbica (e interprovincial), las veces que paso algo parecido y de como despertó mi lado oscuro (dramática soy soltera también xD)

  3. Por eso yo, medio ameba, no tengo relaciones interprovinciales :D
    Lo que realmente perjudica a la salud es rodearse de gente obsesiva y perturbada, sean de tu ciudad o de la conchinchina… Si de un principio se dejan las cosas claras y se establece que se va a lo que se va y que eso es lo que es y no será lo que podría ser… No debería haber problema…
    Pienso, vamos.
    Por cierto señoritas, la próxima semana estaré por Madrid, me parecería interesante poder conoceros, no sé si se ha planeado alguna salida lúdica o cultural o del tipo que sea… Anyway, estaré al tanto.

    Saluditos!

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