13

Saliendo por Chueca

Como cada viernes, empiezo el día con un cola-cao y un pensamiento: ¿qué voy a hacer esta noche?

A media mañana ya han surgido algunas propuestas, entre ellas una que me hace reflexionar: salir por Chueca.

Inmediatamente se agolpan en mi cabeza imágenes de recuerdos vividos saliendo por los bolli-garitos. Los primeros siempre son buenos, las mejores fiestas, aquella chica tan interesante que conocí, aquella conversación con un borracho en la puerta del Fulanita. Pero tan solo un instante después la cosa cambia.

Si no recuerdo mal, la última vez que fui al Olivia (ese lugar entrañable donde las mujeres más veteranas te sacaban a bailar al ritmo de Juan Luis Guerra, donde al acudir me “estrené” como lesbiana porque una amiga me dijo que al cruzar el umbral tendría que superar el escaner visual de las allí presentes, como si de un rito de iniciación se tratase), ya no se llamaba Olivia y se había convertido en un sitio de salsa¿?

Nos movemos al Escape. La última vez que entré, en seguida me di cuenta de que sucedía algo raro. En un principio pensé que eran ellas, pero luego me di cuenta de que era yo, que ya no encajaba en aquel lugar. La media de edad había disminuído notablemente y los atrevidos estilismos de la mayoría de las chicas no encajaban dentro de mi concepción del sitio.

Al final decidimos no probar en el Fulanita ni en ningún otro, principalmente por negarnos a caer en la tiranía de los propietarios de garitos, que te cobran 8 euros por comprobar que el garito por dentro era tan feo como parecía por fuera.

¿Qué está pasando? ¿Tanto he cambiado? ¿Seré yo o serán las nuevas generaciones de bolleras, que han traído el cambio con ellas?

29

Rellenando el perfil

Siguiendo el hilo del post anterior, hoy he centrado mi atención en los diferentes perfiles que podemos encontrar en una página de contactos.

Atendiendo al resumen, descripción y fotografía principal, encontramos los siguientes tipos:

  • La suicidita: Es el clásico perfil que ya de entrada tiene una frase muy trascendental, ya sea sobre la humanidad en general o sobre el amor y las relaciones de pareja en particular. La descripción suele estar cargada de pesimismo barnizado con una capa de ironía bastante fina. De la foto mejor ni hablamos.
  • La bohemia-moderna: Se caracteriza por describirse a sí misma a través de comida u objetos (soy una cereza saltarina, por ejemplo) o por hacer un listado de sus aficiones, a cuál más excéntrica (pasear bajo la lluvia, escribir micropoemas en cortezas de árbol, meter la mano en un saco de legumbres…).
  • La Shane: Utiliza como foto de perfil a este personaje de L Word o incluso puede ser ella misma en una clara imitación del personaje. Busca el parecido físico y por la descripción parece que también el psicológico.
  • La pareja hetero: Es fácil detectarlas porque la foto de perfil suelen ser las tetas de la novia.  La descripción es breve, centrándose en los aspectos físicos y animando a participar en lo que según dicen ellos mismos será un rato divertido.
  • La friki-monster: Tiene una foto de perfil bastante estrambótica, con colores chillones, mirada directa a cámara y en ocasiones el pelo rosa. En el resumen dice que es “normal”. Como la foto ya da bastante reparo nunca he entrado en un perfil así, por tanto no puedo comentar nada sobre la descripción.
  • El espíritu libre: Suele hablar de los elementos a lo Capitán Planeta (aire, agua, tierra, fuego) y siempre hace alguna mención sobre vivir el momento. En la foto de perfil aparece en la playa o en la montaña, según preferencias.

Ante la gran cantidad de perfiles que he encontrado y la imposibilidad de establecer tantas tipologías, creo que voy a dejarlo aquí y si alguna se anima siempre será bien recibida una ayudita. Espero no haber ofendido a nadie, todo sea un mero ejercicio de observación y análisis.