13

Policias que me comen el coño

Tenía pensado hacer un post sobre las mejores anécdotas del Orgullo, incluyendo robos de carteras y chaquetas y momentos de vergüenza ajena. En lugar de escribir sobre eso (sé que os encantaría porque en el fondo sois todas carne de Sálvame), voy a contaros lo que pasó el viernes por la noche.

Resulta de que estábamos haciendo botellón en Chueca. No penséis que eran las 6 de la mañana o que era una calle poco transitada. Estábamos a las 2 de la noche en el FUCKING centro de Chueca, cuando se nos acerca un señor policía y nos dice que nos tenemos que ir porque él entiende que son fiestas, pero que no son las fiestas patronales (WTF¿????¿?) y en teoría no está permitido beber. Podéis imaginar mi cara. Miro a un lado, miro a otro, y lo único que veo son borrachos y gente con minis en la mano. Así que, ojiplática, me dirijo al señor policía para aclararme:

¿Me estás queriendo decir que podemos beber pero no en tu cara?

A lo que el señor policía responde:

Exactamente.

En ese momento se me pasó de todo por la cabeza, principalmente noquearle con una pregunta “complicada” en la línea de: si no son fiestas patronales, ¿cuál es el patrón de Madrid? Una pregunta equivalente a ¿puedes multiplicar 231×3423? Adaptada a nivel policial. Pero como el señor policía había sido bastante majo al dirigirse a nosotras, preferí no contestar nada más, coger los bártulos y bajar 15 metros más abajo, lejos de su vista.

Lo que más me cabreó de todo no fue tener que desmontar el chiringuito, lo peor fue pensar que cada vez tenemos menos libertades, que en los años 80 los directores hacían películas futuristas en las que en el año 2020 viajábamos en naves espaciales, cuando la cruda realidad es que vamos  hacia atrás como los cangrejos y estamos más cerca del Planeta de los simios que de cualquier otra cosa.

Anuncios

Cosas que pasan en el Orgullo

(Publicado en la desaparecida Espacio Lesbia)

Como no podía ser de otra manera, esta semana seguimos con los preparativos para la fiesta de este finde. Me llama la atención que hay gente que tiene un pequeño ritual que ha ido perfeccionando cada año, tiene la agenda cuadrada al milímetro para no perderse ni una de las actividades que hay programadas, empezando por el pregón. Yo soy de otro tipo de personas, más bien de las que tienen muchas ganas de hacer mil cosas y al final por el calor, por pereza o por la peli de la bulímica de Antena3, no hace ninguna. Con deciros que llevo como cinco años con ganas de ver las carreras de tacones y todavía no he ido…

Pero este año no, ¿eh? Este año voy a todo. Además, que luego me lo paso estupendamente y tenemos conversación para rato en las bolliquedadas de aquí a Septiembre. Hay muchos motivos para echarse a las calles este fin de semana. El primer motivo, sin duda, es para reivindicar nuestros derechos y para que vean que las lesbianas existimos, más allá de Hospital Central o Los hombres de Paco. El segundo es opcional, y cada una de vosotras sabrá por qué decide salir de casa con estos calores de la muerte.

A mi no me gusta nada salir de fiesta, soy más de tomarme unas cañas hasta las mil y monas, pero el Orgullo nunca me lo pierdo. Hay algo en esas calles de Chueca que hace que no sea una simple fiesta, una alegría compartida por muchos por poder ser ellos mismos aunque solo sea un fin de semana al año. Cada uno va como le sale del mismísimo coño, con cueros, con alas, con uniforme. Libertad en estado puro, y a mi eso me encanta, oiga. Y aún me dejo lo mejor de todo, que es comprobar cómo año tras año se repiten un montón de situaciones a cual más curiosa. ¡Y suma y sigue!

Aquí os dejo mi top ten de situaciones típicas del Orgullo:

  1. Hacerme una foto con un marinero, militar o cualquier otro uniforme.

  2. Consolar a un ángel con alas porque ha perdido a sus amigos entre la multitud.

  3. Perder a mis amigos entre la multitud.

  4. Regatear en plan mercadillo para conseguir hielos entre la gente que hace botellón.

  5. Quedar en la calle Libertad sabiendo que va a estar petado y que jamás podrás llegar hasta allí.

  6. Tardar una hora en encontrar un baño y que se convierta en el viaje más alucinante de tu vida.

  7. Hacerle la cobra a algún tío borracho.

  8. Hacer la fuga de Logan porque me ha parecido ver a alguna de mis ex.

  9. Cruzarme con alguien de mi pueblo e intercambiar miradas interrogantes ¿eres boller/marica? OMG!!

  10. Despertarme al día siguiente y descubrir que tengo una colección de abanicos de cartón que no sé de dónde han salido.

Si alguien se anima, que añada alguna ¡porque hay mil! Nos vemos en las calles.

5

Orgullo S.O.S

Ya está aquí el Orgullo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Como cada año, cada una de nosotras va preparando esta gran fiesta a su gusto, carroza, botellón, discoteca… El caso es pasarlo bien. Como cada año saldremos a la calle con nuestras mejores galas, nos emborracharemos hasta morir y no ligaremos. Como cada año, Telemadrid pasará de cubrir el evento por “no tener un gran impacto en la ciudad”. Como cada año, nuestra fiesta será la más criticada por el simple hecho de ser homosexuales.

Pues bien, este año no les vamos a dar el gusto porque esta panda de bolleras y mariquitas vamos a ser el ejemplo nacional. No sé si conocéis la campaña que está desarrollando Ajetrea, un grupo de amigos publicistas y voluntarios que se han juntado para pedirnos a todos que este sea un Orgullo sostenible y de respeto mutuo, que no dejemos las calles llenas de mierda, que no meemos en la puerta de los demás y, resumiendo, que lo disfrutemos todos a tope sin joder a nadie.

Sé que cuando se está de fiesta en lo último que se piensa es en los demás, en el barrendero que va a tener que recoger todos los vasos y botellas tirados por el suelo (por no entrar en temas de vómito y guarrerías varias), en los vecinos que tienen que soportar cómo veinte tíos mean en su portal, uno tras otro.

En fin, no voy a daros más la chapa, ya sabéis que hay que cuidar el medio ambiente y que para tomarse unos cubatas no hacen falta 10 vasos por persona. Os dejo el videoclip de SosQueen, seguro que ella se explica mejor que yo: